Live Cinema en Seminci: ahora con perspectiva

Después de Octubre, vino Noviembre y, tras él, los fríos de Diciembre. El equipo de bit:LAV hemos estado a tope con todo ese trabajo invisible que además de en el pre- hay que hacer en el post-: análisis, redacción de memoria, papeleos y dineros varios. 

Ahora, con perspectiva, podemos contaros con mucha ilusión que creemos que este primer encuentro en torno al Live Cinema ha sido todo un éxito. Y no solo porque creemos que la recepción del público ha sido más que positiva, sino porque sabemos que Seminci ha sabido aprovechar esta ocasión para admitir nuevos discursos reflexivos y visuales, poniendo en contacto además a agentes locales y no locales, ampliando sus públicos y colocando la experimentación contemporánea en el centro, situándose a la altura de festivales como el Sónar, el LEV o el MIRA. 

De izda. a dcha. Die! Goldstein, NegroNegro y Marta Verde, Pedro Maia y Paulo Furtado.

De izda. a dcha. Die! Goldstein, NegroNegro y Marta Verde, Pedro Maia y Paulo Furtado.

Recordemos entonces la mesa de debate protagonizada por Xarlene de #SupportVisualists, Natalia Piñuel de Playtime AV y Iury Lech de MADATAC, que consideramos fundamental en la configuración del ciclo, ya que sentó las bases de la recepción de las piezas: 

  • El live cinema es una práctica de realización de vídeo y música en directo relacionada con la disciplina del cine expandido -estudiando por Gene Youngblood- que se puso en práctica en las décadas de los 60 y los 70 y que, como él, conserva en su nombre la confusa palabra “cine” cuando ya no está claro a qué corresponde esta. Su objetivo es expandir la experiencia del cine, sacar a las visuales de la pantalla, por lo que podríamos más bien englobarlo dentro de la categoría de "nuevas prácticas audiovisuales" o bien "nueva imagen audiovisual", que no entiende de disciplinas cerradas sino que coloca la hibridación el centro.
  • Si se entiende por cine a la completa industria del audiovisual que se exhibe en salas y que basa su ganancia económica en la producción de metrajes que apelan al público por su emocionalidad y no tanto por su raciocinio -entendido como capacidad crítica-, basadas en estructuras sencillas, narrativas lineales y personajes cliché, el cine ha muerto, su aparato tradicional. 
  • El cine nació como experimentación tecnológica, pero pronto alcanzó una cómoda institucionalización que ha encorsetado tanto su producción como su recepción, desligándose de su esencia democratizante. No obstante la experimentación audiovisual ha continuado fraguándose desde las vanguardias, abriendo las posibilidades críticas para un espectador emancipado. Por eso el auge de estas prácticas hoy está vinculado a las posibilidades de internet y al software y la cultura libres, que permiten una mayor democratización de los medios audiovisuales. 
  • Aunque ya el cine mudo fuera acompañado por música en directo, actualmente se vincula el live cinema a la cultura de clubs donde la figura del videojockey (VJ) o visualista acompaña al disc-jockey (DJ). Es por eso que los visualistas tienen un papel especial en la escena de la electrónica, por lo que deben colocarse a la altura de cualquier otro creador, permitiendo así centrar en la imagen la importancia de las piezas, frente a la música imperante.
  • Por último pero no por ello menos importante, es de notar que la mujer nunca ha sido relacionada con la creación tecnológica sino con su consumo, y especialmente el doméstico. Desde Ada Lovelace, pionera de la programación informática, hasta creadoras como Delia Derbyshire pionera de la electrónica, la mujer se ha ido empoderando de la tecnología en términos creativos. Hoy son muchas las mujeres que trabajan en este campo entre las que podemos destacar por ejemplo a Alba G Corral, Mia Makela, Blanca Rego, Agnés Pe, Blanca Regina o Florence To y sin embargo es escasa o desigual la programación en la que están presentes. Plataformas como Female Pressure, puesta en marcha por Electric Indigo, buscan la visibilización de mujeres, personas trans y no-binarias que trabajan en música y artes electrónicas; pero también programaciones especializadas como She Makes Noise (Playtime AV, La Casa Encendida, Madrid). 

Esta posibilidad de pensar el cine de otro modo, de escapar de la pantalla y de asumir la proyección como un evento colectivo único, por performativo, pudo vivirse en el LAVA como clausura alternativa del festival. 

Desde el homenaje a Val del Omar que nos llevó desde rostros abstraídos a paisajes gallegos reales, se estructuró en tres capítulos correspondientes a Fuego, Agua y Barro, como bien recoge el resumen que Marta Verde y NegrøNegrø  prepararon y que se puede disfrutar aquí. Fue una espectacular entrada en el festival que estableció una importantísima conexión con el legado previo de las vanguardias que para bit:LAV es muy importante y que pudimos cerrar visitando el domingo con los artistas el Museo Nacional de Escultura donde, precisamente, se grabó y está expuesto "Fuego en Castilla", del reputado cineasta. 

El trabajo de Die! Goldstein fue, problablemente, el que más revolvió las entrañas de los presentes, obligándonos a ver y reflexionar sobre esas imágenes sampleadas de la pobreza y el consumo capitalista que no queremos ver y que generan duras situaciones sociopolíticas a nivel global. Nos llevó de a la utopía a la distopía con un paisaje visual de lo más ecléctico, tal como prometió. 

Finalmente el trabajo "How to become Nothing" de los portugueses Pedro Maia y Paulo Furtado (The Legendary Tigerman) nos puso sobre la pista de un live cinema mucho más cinematográfico, en que no se rompe con la linealidad de la misma manera y que recupera formatos conocidos como es la road movie

La conexión local la pusieron las colaboraciones comisariadas por bit:LAV ex-profeso para el evento con las djs Shakin' Piñas e Intronauta Dj junto al Vj Héctor de la Puente que, en el primer caso, resultó en una sesión que fue desde lo soul hasta lo funk, recuperando la herencia negra de los seventies, con referencias al movimiento por los derechos civiles que se desarrolló en EEUU. En el segundo caso, la Beat Machine que nos tenían preparada hizo un barrido por la música electrónica experimental , recuperando el imaginario de la ciencia ficción y lo cyborg como espacio de posibilidad. 

Finalmente, los trabajos de Juan Carlos Quindós DBTH, Dos agujas y No juego, de los grupos locales Erik Urano & Zar1, Wladyslaw y Miguel Grimaldo, respectivamente; ponían un broche final a una noche de experimentación audiovisual nueva y distinta para Seminci y para Valladolid. Quindós, que nos tiene acostumbradas a un trabajo riguroso y reflexivo, nos ofreció tres maneras diferentes de comprender la creación audiovisual, desde lo más analógico hasta lo más abstracto. 

Aún con la resaca de una jornada dura de trabajo para todas, nos acercamos a la radio y Rosa Pérez nos dedicó (una vez más) unas horas para elaborar el monográfico de Fluido Rosa que podéis escuchar aquí y que recoge muchas reflexiones de artistas y comisarios sobre el ciclo. Aquí podéis ver las fotografías del ciclo. 

No podemos por menos que agradecer a todas las personas que de un otro modo han participado en el ciclo y se han vinculado a él: A Clara por su inestimable colaboración, a todo el equipo de Seminci por su ayuda, al del LAVA y el Teatro Calderón por su dedicación. A Soundcheck Magazine -cuyo resumen puede verse aquí-, VJ Spain y a Rosa Pérez por su apoyo fundamental en la comunicación, así como a todos los medios que han seguido este ciclo. A Xarlene, Natalia y Iury por su participación en la mesa, a Juan Carlos por sus vídeos, a Andrés y Saúl por el diseño de nuestra imagen para esta edición, a Marta, Cris y Rachel, a Carlos y a Héctor por sus pinchadas correspondientes, a Paulo y Pedro, a Marta y Jose y a Diego por sus geniales trabajos. Gracias.

LARGA VIDA AL LIVE CINEMA; LARGA VIDA A LA EXPERIMENTACIÓN AUDIOVISUAL EN SEMINCI.