Prototipar una farmacopea desde la periferia de las periferias

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El prototipado es la formulación de una primera propuesta de resolución de un problema o situación. La cultura del prototipado nos permite aterrizar, agarrarnos a lo real, pisar tierra firme. De este modo, como dice Antonio Lafuente, nos alejamos de lo abstracto y nos aproximamos a propuestas más pegadas al terreno: podemos pensar con las manos e imaginar escenarios concretos desde lo colectivo.

Notas para una farmacopea santadrina es la propuesta con la que participamos en el laboratorio Rural Experimenta que se desplegó entre los días 21 y 24 de mayo en el Ecomuseu La Ponte de Villanueva de Santo Adriano (Asturias). Impulsado por el Ministerio de Cultura a través de Cultura y Ciudadanía y aplicado con las metodologías de Medialab Prado, Rural Experimenta se ha articulado en torno a varios talleres de trabajo colectivo en torno a educación en la escuela rural, empleo, patrimonio rural inmaterial, cohousing, pastoralismo y etnobotánica. Se generan así nuevas comunidades de aprendizaje que permiten aplicar metodologías de trabajo innovadoras y recuperar también procomunes rurales.

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Esta farmacopea propone un acercamiento al territorio a través de algunas de sus protagonistas: las vecinas santadrinas. Pretende ser una posible recuperación de saberes tradicionales sobre hierbas y remedios tradicionales, es decir, un anarchivo de tipo etnobotánico de los saberes prácticos que las mujeres especialmente han conservado y difundido a lo largo de la historia. Ellas han sabido cuidar a sus familias y allendar a las manadas incluso allí donde no llegaba la medicina “moderna”. Sobre ellas se han impuesto los saberes de la academia, la antropología, la medicina, la farmacia y otros muchos saberes que ahora niegan estos cuidados que han mantenido a nuestras sociedades.

El contexto de Santo Adriano con la peña Forcada al fondo, el verdor y la neblina fueron especialmente fructíferos para el trabajo colaborativo que se dio en el grupo formado por: Azucena C.R., Azucena Roa, Celia Gradín, María Martínez García, José Solís y Roser Bastida, un grupo heterogéneo con saberes teóricos y prácticos sobre botánica, farmacología, ilustración y diseño, nuevas tecnologías, metodologías colectivas, magia, creación audiovisual y escritura. Bajo la atenta mirada del investigador Llorián García, la periodista Elena Plaza, la comisaria María Ptqk y el educador patrimonial Ángel Portolés, establecimos contacto con la población local con la que trabajamos durante una intensa mañana realizando dos preciosas entrevistas a Soledad, Josefina, Luisa, Francisco e Inés, además de Filomena en la distancia. Cada una de sus palabras, en la posterior sesión de escucha colectiva, resultó un diamante en bruto. Fueron conversaciones riquísimas en conexiones e implicaciones: desde el machismo hasta la emigración, la mina, el ganado, el aislamiento y el cuidado mutuo, la lengua local o las jerarquías disciplinarias fueron algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa.

Tras las entrevistas vinieron la recolección, el prensado y la recopilación de conocimientos sobre la cirigüeña, el sabugo o el ombligo de venus, entre otras hierbas; así como el diseño y la visualización de la investigación realizada. Todo un proceso de trabajo concienzudo y creativo que nos permitió un pensar-hacer muy rico.

Así este prototipo con vocación transversal, multidisciplinar y verificable, quedó listo para ponerlo en marcha y replicarlo en cualquier lugar.

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Prototipar, al fin, lejos de un laboratorio aséptico, rodeadas de sonidos y olores; nos ha permitido establecer nuevas relaciones afectivas con el paisaje y el grupo. La senda del valle, la variedad de las flores, la fuerza de la gaita, la intensidad de los días y la concentración de los tiempos hicieron el resto.

Podéis consultar algunos de los resultados del trabajo en este enlace de la web de Medialab:

El rural se dice de muchas formas, hay que habilitar los canales necesarios para que se cuente toda esa memoria común. Seguimos paladeando el sabor de Asturias deseando su tierra bajo nuestras uñas. Gracias.