Colectivo uh513: un vestido que responde al medio ambiente

El verano para muchos también es época de trabajo. María Castellanos -licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo, artista e investigadora- junto a  Alberto Valverde -matemático y autodidacta-, con quien lleva trabajando desde 2009, han pasado gran parte del verano en la Plataforma 0, Centro de producción de la Laboral. Centro de Arte y Producción Industrial desarrollando el proyecto con el que ganaron la convocatoria Next Things 2015, convocada por el centro de arte y Telefónica investigación y desarrollo.  

Next Things buscaba ideas innovadoras en el ámbito del Internet de las cosas, que mezclaran arte y tecnología con el objetivo de estudiar la conducta humana. Environment dress, el proyecto de María y Alberto, fue seleccionado para ser prototipado y construido en un plazo de 6 meses entre el centro de arte de Gijón y las instalaciones de Telefónica en Barcelona.

En julio nos acercamos a visitarles y conocimos su proyecto de cerca. Una vez finalizada su estancia en la Laboral, charlamos con ellos para conocer de primera mano el estado de desarrollo en el que se encontraba su "vestido medioambiental", que mezcla el diseño e impresión 3D, arduino, sensores de varios tipos y datos medioambientales.  

María y Alberto conforman el colectivo uh513 y trabajan 24hrs. al día en perpetua actividad y complementariedad. Interesados por el impacto de la tecnología en la sociedad y por su relación con nuestros cuerpos, trabajan en la intersección entre la máquina y el ser humano a través de interactivos, multimedia, etc. María, influenciada por la "actividad cacharrera" de su padre, comenzó en el ámbito de las artes plásticas y fue desarrollando sus investigaciones en torno al cuerpo y la identidad hasta realizar su tesis doctoral La piel biónica. Membranas tecnológicas como interfaces corporales en la práctica artística en la que investiga el mundo de los wearables y los cyborgs. A ella le fascinan los colectivos Konic Thr y Quimera Rosa, pero también el imaginario cyborg de Marina Núñez. Para Alberto, Pedro Garhel es el gran referente en performance y videoarte, además del trabajo de La Fura dels Baus y del fotógrafo Fernando Suárez Cabeza. De esta enriquecedora mezcla surgen proyectos a medio camino entre la investigación teórica y la práctica artística, que indagan acerca de lo corporal y del uso de la tecnología como herramienta para amplificar capacidades humanas o alterar nuestra percepción.

"Centrados en la problemática wearable nos dimos cuenta que casi todos los vestidos inteligentes, o gadgets estaban ideados para controlar el estado de la persona. Tomar medidas biométricas y determinar el estado de salud, hábitos etc. En definitiva, el conocido “yo cuantificado”. Pero ¿qué ocurre con el medio que nos rodea? Es algo en lo que pocos wearables o casi ninguno se ha centrado y creemos que el medio es un factor determinante para nuestro estado de ánimo, nuestro día a día y en definitiva nuestra conducta y nuestra relación con los demás."

 Así pues, con Environment dress se centran en determinar el estado del medio que rodea a nuestros cuerpos y con el que interactúan y que los puede agredir severamente sin que lo perciban. Nuestra limitación sensorial puede ser extendida gracias a la tecnología, que es capaz de percibir y analizar los inputs medioambientales, determinando el nivel de radiación ultravioleta, el de polvo o el de monóxido de carbono, por ejemplo. Por ello "uno de los objetivos es que el usuario sea consciente de su estado de ánimo y de cómo se relaciona esto con el medio que le rodea y estas variables aparentemente invisibles", indica María.

Environment dress es un traje inteligente open source que mide la agresividad del medio que nos rodea, para establecer de este modo una relación entre estos factores externos y como afectan a nuestro estado de ánimo y nuestro comportamiento grupal. Gracias a unos sensores, captura lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, para determinar mediante estos datos cuales son los inputs externos que están afectando a nuestra conducta. Toda la información está compartida en la web del proyecto para poder replicarlo y se han utilizado herramientas de electrónica ya hechas para facilitar el acceso a las mismas, así como se han diseñado módulos configurables fáciles de imprimir e instalar en otras prendas; porque creen que "este es el cauce natural para este tipo de prácticas" que no hacen sino sumar conocimiento compartido. Persiguen además el concepto estético de "fashionable cyborg" acuñado por Steve Mann, ya que los módulos no van completamente integrados como en el wearable comercial, sino que dejan a la vista los componentes y cables para no ocultar la tecnología del todo y hacer así más partícipe de la misma al usuario.

"Todos los datos recogidos por el vestido son transmitidos vía bluetooth a un teléfono móvil (o redes wifi abiertas), que conectado a internet irán estableciendo una open data, es decir; una gran base de datos libre configurada con la información geolocalizada recogida por el vestido. Mostrando estos datos al propio usuario o cualquiera que se conecte a la web o el app del proyecto.
Una vez analizados los datos en el servidor, se generan perfiles de respuesta. Por ejemplo; cuando el programa instalado en el servidor detecte un nivel muy elevado de radiación ultravioleta, o una gran concentración de monóxido de carbono en la prenda, esta devolverá a modo de feedback una respuesta al usuario del vestido, expresando esta condición mediante alteraciones lumínicas, o de movimiento,  siempre en función de los datos recibidos. Alertando de este modo al portador del traje de que algún agente externo lo está perturbando. Pudiendo el usuario configurar esta respuesta mediante un interface web que vamos a desarrollar durante los tres meses de residencia en Barcelona. Queremos que este interface sea muy sencillo y visual,  que el usuario seleccione el tipo de sensor que quiere utilizar y el tipo de módulo que quiere utilizar para esta respuesta eligiendo ya el color en el caso que sea un módulo lumínico."

Pero no se limita la residencia al prototipado de "Environment dress". La inquietud de uh513 hizo que desarrollaran una actividad paralela durante su estancia en Laboral, con el objetivo de llevar el centro de arte a la calle y dar a conocer el proyecto que estaban desarrollando. La complejidad del vestido dificulta su exhibición; por ello, seleccionaron una sola variable para mostrarla en el acto público, que coincidió con un evento internacional de exhibición online. Tomaron pues la radiación ultravioleta, que visibilizaron con unos gadgets diseñados específicamente: unas gafas de sol y un sombrero que, con un sensor de rayos ultravioleta, mostraban al público el nivel de radiación al que estaban expuestos en ese preciso momento. Ahora están también desarrollando workshops para enseñar a la gente a servirse de estos wearables y que así hagan crecer la base de datos en función de sus propios intereses. 

"Esto es lo que queremos conseguir, que la gente se anime a desarrollar sus propias prendas DIY a partir de nuestro proyecto y compartan sus mediciones en la comunidad que pretendemos iniciar."

Les planteamos nuestras dudas con respecto a la problemática del big data, que puede ser útil pero también una herramienta de control: "Somos conscientes de ese doble filo, nos preocupa compartir los datos al mismo tiempo que creemos que es una información beneficiosa para todos los usuarios. En nuestro caso en concreto creemos que los datos que manejamos no suponen un riesgo, no se trata de información confidencial o que pueda ser usada en contra de los usuarios y creemos que es útil compartirla para la comunidad." 

La experiencia en Laboral ha sido para ellos muy positiva, eminentemente porque facilita mucho los procesos de producción, gracias a las herramientas y recursos disponibles en el Fablab, por ejemplo. Contar con cortadoras láser o impresoras 3D -aunque tengan  una propia open source de área configurable, desarrollada por Alberto- en el espacio es un aliciente para el trabajo. Valoran además notablemente el equipo humano, que da facilidades y está siempre a disposición de los artistas. Todo un lujo, desde luego.

Destacan la sinergia que se produce entre residentes, como la que tuvo lugar con el dúo formado por Coco Moya e Iván Cebrián, autores del proyecto "Menhir" y ganadores a su vez de LABjoven_LosBragales. Con ellos desarrollaron "Acción sonora" a partir de un proyecto anterior: "Clorofila 3.0".

Hasta ahora, tienen dos vestidos: uno finalizado y compuesto por un kit de dispositivos que se colocan con imanes; y otro más complejo con el que María desarrollará una videoperformance y que terminarán en Barcelona, a donde acaban de llegar. 

En los próximos meses pondrán en marcha la web y la base de datos que comenzarán a engrosar con su vestido. Con ello, culminarán la labor práctica y desarrollarán la teórica en base a las conclusiones obtenidas. La pregunta queda en pie, por tanto: ¿cómo afecta el medio ambiente a nuestro estado de ánimo? Pronto más.