Alicia Way: exploración de las relaciones sociales y los cuerpos digitales

Alicia Way es una artista madrileña joven que se sirve de cuanto tiene en su mano para materializar sus reflexiones. Partiendo de una vivencia personal, no ha cesado de problematizar la cuestión de las nuevas tecnologías, sus posibilidades comunicativas y las consiguientes normativizaciones en el ámbito de la identidad y la corporalidad. Sirviéndose de las aplicaciones de uso más común, Alicia explora su alcance y lo transforma en piezas de arte a medio camino entre lo maker, lo audiovisual y el diseño. La conocimos en Intransit 2015 y su trabajo nos dejó ansiosos por mantener una conversación más extensa con ella. A distancia, al fin, la hemos formalizado y aquí os la dejamos.

bit:LAV : La primera pregunta resulta obligada: ¿cómo comenzaste a interesarte por el mundo del diseño y las nuevas tecnologías viniendo del ámbito de las bellas artes? ¿cómo de fluido crees que es el diálogo entre estas disciplinas?

"Cat.tiff" 2013/2014

Alicia Way : Mi interés por las nuevas tecnologías llegó en un momento de mi vida muy complicado. Acababa de mudarme a Helsinki cuando mi padre se había ido a Bogotá y el salón de mi casa en Madrid se había convertido en el Enterprise. Teníamos una red de skype que recorría toda la casa y mi familia se iba convirtiendo poco a poco en una pantalla.  Por aquel entonces todavía estaba muy interesada en el arte urbano y el poder que tenía de extenderse en lo colectivo, pero en un país donde la calle sirve de lugar de tránsito y no  es un espacio por habitar (más en según qué épocas del año), perdí mi referencia de lo colectivo.

 Me di cuenta de que la relación con mis seres queridos era online y comencé interesándome por la experimentación del cuerpo en el espacio digital. Cuando los días son tan oscuros y tus seres queridos se dispersan por el globo,  un emoticono de un corazón puede hacer que sientas el mismo calor que un beso.

En cuanto a la relación entre ambas disciplinas, tanto el Diseño como las Nuevas Tecnología están en continuo  desarrollo. Los usos que se hacen de ellas, sus metodologías y sus fronteras se formulan cada día como procesos abiertos en los que fluir es moralmente inevitable. Bellas Artes es un terreno cerrado en si mismo, así que acercarme al mundo del Diseño me permite ciertas libertades porque no se entiende disociado de las herramientas contemporáneas.

b : Por otra parte, tu trabajo está relacionado con la cultura popular y la cultura de club. ¿Cómo vives las contraposiciones entre el ambiente académico y la rave?

AW : La Academia es una herramienta que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Como soporte, ha dado lugar a Internet, Facebook y OK Cupid entre otros. Por otra parte, tiene un sistema endogámico en el que no se contempla la actualización.

Por eso es importante que en tu educación se produzcan influencias externas. Que es lo poderoso de la rave y la cultura popular, su continuo estado de efervescencia. Hay que saber combinar ambos paradigmas para encontrar tu propio camino.

b : Nos interesan especialmente tus trabajos de videomapping. ¿Cómo los concibes y cómo se relacionan con el resto de tu producción? ¿podrías explicarnos en qué consistió tu intervención visual en Medialab Prado?

A W : Expuse mis piezas por primera vez en la Iam Gallery en Madrid, que fue donde conocí a Alfonso Ares, dj y uno de los integrantes de Geometrica Studio.

Mis dibujos trabajan sobre y con el espacio y combinan la arquitectura de la fragmentación con el juego óptico, el videomapping fue el proceso lógico para llevarlos a cabo.

Medialab Prado es un espacio abierto en todos los sentidos donde todo puede tener cabida, es un sitio magnifico donde ir a aprender y a crear, y es lo que más echo de menos de Madrid después de los calamares del Brillante. Tienen, además de una paciencia infinita,  una fachada interactiva que te enseñan y permiten programar. Desarrollé un código que unía el CCTV con el sistema visual de la pantalla. Cuando las cámaras reconocían a los transeúntes mis diseños seguían su recorrido. Fue muy emocionante ver como de la Webcam y la pantalla de mi ordenador daba un salto hacia el edificio.

b : Has realizado una pequeña estancia en el FabCafé de Barcelona, ¿Crees que son importantes esos espacios de socialización en el movimiento maker y del arte digital?

A W : ¿Cómo hacer arte digital hoy en día sin tecnologías opensource? Tecnologías exponentes como Arduino o Processing se basan en un colectivo que genera contenidos que pone a disposición de todo el mundo. Incide como una cuestión moral y es tan importante como para un pintor lo es aprender como se hacen cierto tipo de pinturas.  Me parece un estadio básico en la educación del artista contemporáneo.

b : El entorno de trabajo de cada artista es muy importante. ¿Qué tipo de herramientas utilizas en tus trabajos? ¿tienes acceso directo a ellas y control sobre las mismas? ¿dispones de un taller de trabajo?

A W : El azar y la proscastinación forman parte de mi proceso creativo en mayor o menor medida. Todos mis trabajos empiezan con una intuición, una voz que dice “oye, y si….”. Así que mis herramientas incluyen desde el papel y el lápiz hasta el escritorio de Pinterest.

Tengo una formación de base artística que tiene sus cosas buenas y malas como todo. Por un lado, mi interés en la Tecnología está supeditado bajo el dominio de las herramientas tecnológicas que en mi caso es inferior, lógicamente, a un ingeniero informático. Pero por otro lado, la libertad de creación y la versatilidad de mis ideas me confieren un carácter innovador en el campo tecnológico.

Así que suelo contar con ayuda técnica que me ayude a desarrollar proyectos complejos y siempre me mantengo muy cerca del proceso.

"Connections" 2015

b : Tu trabajo se nutre de múltiples colaboraciones, ¿Cómo de importantes son para tí? ¿Cuál es tu relación con la escena de creadores actual?

A W : Me siento cómoda incluyendo a personas con mis mismas inquietudes en los proyectos o participando en cualquier sarao. Sobretodo porque al ampliar el núcleo social el proyecto llega a más esferas. Intento incluir gente con distinto background y que conozca herramientas que yo todavía no domino, para enriquecer de manera drástica el proyecto que llevemos a cabo. Por esa razón, participo en muchos Hackhatones y eventos de ese tipo.

He de decir que la escena cultural barcelonesa no puede compararse a la madrileña y mi círculo social ahora incluye youtubers, ingenieros y diseñadores más que artistas.

b : En ocasiones citas a Juan Martín Prada, Zygmunt Bauman, Sherry Turckle o Amber Case. Nos interesaría conocer tus referentes teóricos y cómo éstos se relacionan con tu trabajo.

A W : Soy bastante conocida por citar de forma poco ortodoxa, así que espero que la APA normalice en breves la citación de un tweet o el post.

En cualquier caso, Bauman me dio la razón sobre mis problemas amorosos y terminé recomendándolo de forma casi religiosa a todos mis amigos cercanos cuando tenían una ruptura. Él y Byung Chul Hang me han dado la imagen de un usuario condenado al fluir de la información.

Me entusiasma leer la Sherry Turkle de principios de los 90 porque tiene una aproximación a los entornos virtuales realmente positiva y siento simpatía a aquella nostalgia de espíritu explorador sobre los entornos multiplataforma y lo que significaba estar conectado. Aunque en mi casa el ordenador apareció a finales de los 90, Internet llegó a mi vida en 2005, cuando se veían las primeras redes sociales. Amber Case por ejemplo, es mucho más esperanzadora, porque para ella el salto de nuestra vida al entorno digital es una forma natural de ser humanos.

b : En la estancia en el FabCafé realizaste el proyecto “#followback”, con el que exploras las relaciones directas entre los cuerpos físicos y los digitales a través de la tecnología NFC. El cuerpo es, de hecho, una de tus preocupaciones recurrentes, si bien has planteado lecturas muy diferentes en tus trabajos desde “Porn” hasta ahora, pasando por la cultura ciborg. ¿Podrías explicarnos estos cambios?

#Followback 2015

A W : Uno madura, como el vino, con el tiempo. "Porn" me sirvió para enfrentarme a mi primer gran proyecto de investigación. Nació como el estudio de la representación del contenido sexual. Por aquel entonces se decía que las páginas webs más visitadas eran las pornográficas y me interesaba enormemente lotabú del concepto de la sexualidad online. Desde entonces aunque mis temas hayan variado desde la pronografía hasta los gatos de Internet, sí que han seguido una línea discursiva inspirada en la experimentación del cuerpo en el espacio digital.

Durante mi época de estudiante quedé muy impactada con las obras del Accionismo Vienés y posteriormente artistas como Stelarc. Y por eso escogí Internet, porque me da la oportunidad de experimentar con dos cuerpos: uno real y uno virtual.

b : En Intransit 2015 pudimos ver tu proyecto “Diamantes”, realizado en colaboración con Nahuel Coppero, que retoma la idea del cuerpo, entendido como un ente digital y que hace dialogar a la perfección diversas herramientas y entornos.

A W : Nec y yo nos conocimos por Tinder en Barcelona. Fuimos a tomar una cerveza y entre el “a qué te dedicas” y  el “estudias o trabajas”, le hablé de mi proyecto: "Imagínate la idea de conceptualizar un cuerpo, de hacerlo físico, a través de su propia sombra".

Este proyecto me ha dado la oportunidad de repensar el concepto de cuerpo en un contexto como el nuestro. Además, pude hacerlo a través de una herramienta que ayuda a encontrar una experiencia carnal. El siguiente objetivo es poder aplicar los conceptos de Diamantes, a un entorno real, como es el del diseño de interfaces y el diseño de experiencias para el usuario.

El cuerpo es una cosa muy romántica. Y nuestra imagen futurista de cuerpo al que se le añaden prótesis está obsoleta. El cuerpo del futuro es una nube de datos que se aparece en cualquier punto geográfico.

"Diamantes" 2015

b : En tu trabajo no sólo reflexionas sobre el cuerpo sino concretamente sobre el cambio en el lenguaje que ha generado internet y el profundo cambio en el modo de entender las relaciones sociales. “Adn: secuencias de interacciones de Facebook y whatsapp” es ejemplo de ello, pero no parece que tu lectura sea tan apocalíptica como a la que otros nos tienen acostumbrados.

"Two faces" 2015

A W : Hace no mucho hablaba con mi profesora sobre el tema de las relaciones a distancia y la teledildónica, que es la tecnología que se esta desarrollando para poder mantener relaciones sexuales a distancia. Hablaba sobre lo real que es estar conetado a whatsapp y ver que esta otra persona esta “activa”, y sobretodo lo real que es el silencio en una conversación virtual. El lenguaje no deja de ser un constructor cultural formulado a través de códigos.

James Franco (sí el actor, director, escritor, instagramer, etc) escribió un artículo en el  New York Times donde aseguraba que el selfie se había convertido en una unidad de lenguaje con entidad propia porque es capaz de comunicar con una imagen dónde estás, con quién estas y cómo te sientes.

Hay GIFs que son capaces de expresar mis emociones mejor que yo. No es que nos estemos volviendo locos, es simplemente que estamos evolucionando y con ello nuestra cultura.

b : Finalmente, podríamos decir que tu obra representa una crítica consciente de la deriva tecnológica, sin bien matizada. Tus trabajos sobre el gif, el tiff y el glitch son muestras de cómo generas pequeñas reflexiones en torno a los lenguajes de la Red, siempre trayéndolos a un plano conceptual en el que el juego se confunde con la reflexión profunda. ¿Somos víctimas o culpables de este tecnoplatonismo? ¿A dónde nos lleva? ¿Qué medidas tomar?

A W : Nunca antes en nuestra historia habíamos vivido un cambio como este. Sería derrotista autoproclamarnos víctimas de la idolatría de la expansión de nuestro ego.

Es como en aquel episodio de los Simpson cuando un meteorito atenta con la apacible vida de los vecinos de Springfield y Moe grita “vamos a quemar el observatorio para que esto no vuelva a pasar”.  Tampoco creo que seamos culpables, somos la consecuencia de un cambio de paradigma.

Me gustaría pensar que el futuro nos va a traer tecnologías menos invasivas y más humanas, y es por eso por lo que trabajo. Es como si nuestro concepto de tecnología actual se debatiera entre Skynet y Samantha, y quién querría vivir en un diatriba que se acabará pareciendo más a un capítulo de "Black Mirror". Hemos democratizado la tecnología y por eso podemos diseñar el futuro en el que nosotros queremos vivir.